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Nada
te turbe.
Santa Teresa de Ávila
Nada te turbe,
nada te espante,
todo se pasa,
Dios no se muda,
la paciencia todo lo alcanza
quien a Dios tiene nada le falta
sólo Dios basta.
Eleva el pensamiento,
al cielo sube,
por nada te acongojes,
nada te turbe.
A Jesucristo sigue,
con pecho grande,
y venga lo que venga,
nada te espante.
¿Ves la gloria del mundo?
es gloria vana,
nada tiene de estable,
todo se pasa.
Aspira a lo celeste,
que siempre dura,
fiel y rico en promesas,
Dios no se muda.
Ámala cual merece,
bondad inmensa,
pero no hay amor más fino,
sin la paciencia
Confianza y fe viva,
mantenga el alma,
que quien cree y espera,
todo lo alcanza.
Oración
simple.
San Francisco de Asís
Señor, haz de nosotros instrumentos de tu paz.
Donde hay odio, pongamos amor,
Donde hay ofensa, pongamos perdón
Donde hay discordia, unión
Donde hay duda, pongamos fe
Donde hay desesperación, pongamos esperanza
Donde hay tinieblas, pongamos la luz.
Maestro, que no busquemos tanto
Ser consolados, como consolar,
Ser comprendidos, como comprender,
Ser amados, como amar.
Porque dando, se recibe
Olvidándose de sí, es que uno se encuentra,
Perdonando, se alcanza el perdón
Muriendo, se resucita a la vida eterna. Amén
Petición
de perdón. Santa
Teresita del niño Jesús
Dios mío, lejos
de desalentarme
a la vista de mis miserias
vengo a ti confiada,
acordándome de que
" no tienen necesidad
de médico los sanos sino los enfermos".
Te pido que me cures,
que me perdones
y yo, Señor, recordaré
que
"el alma a la que
más has perdonado
debe amarte también
más que las otras"
Te ofrezco todos los
latidos de mi corazón
como otros tantos actos
de amor y reparación,
y los unos a tus méritos
infinitos.
Ya no quiero tener más
voluntad que la tuya
Y mañana con la
ayuda de tu gracias,
volveré a comenzar
una vida nueva,
cada uno de cuyos instantes,
será un nuevo
acto de amor.
Ama,
y haz lo que quieras. San
Agustín
Ama,
y haz lo que quieras
Si callas,
callarás con amor.
Si gritas,
gritarás con amor.
Si corriges,
corregirás con amor.
Si perdonas,
perdonarás con amor.
Si está dentro de tí
la raíz del amor,
ninguna otra cosa
sino el bien
podrá salir de tal raíz.
No
llores si me amas. San
Agustín
No llores si me amas,
Si conocieras el don de Dios y lo que es el cielo.
Si pudieras oír el cántico de los ángeles
y verme en medio de ellos.
Si pudieras ver desarrollarse ante tus ojos, los horizontes, los
campos
y los nuevos senderos que atravieso.
Si por un instante pudieras contemplar como yo,
la belleza ante la cual las bellezas palidecen.
¿Tu me has visto,
me has amado en el país de las sombras
y no te resignas a verme y
amarme en el país de las inmutables realidades?
Créeme.
Cuando la muerte venga a romper las ligaduras
como ha roto las que a mí me encadenaban,
cuando llegue un día que Dios ha fijado y conoce,
y tu alma venga a este cielo en que te ha precedido la mía,
ese día volverás a verme,
sentirás que te sigo amando,
que te amé, y encontrarás mi corazón
con todas sus ternuras purificadas.
Volverás a verme en transfiguración, en éxtasis,
feliz
ya no esperando la muerte, sino avanzando conmigo,
que te llevaré de la mano por
senderos nuevos de Luz y de Vida.
Enjuga tu llanto y no llores si me amas.
Oración
para sonreir.
Madre Teresa de Calcuta
Señor, renueva mi espíritu y dibuja en mi rostro
sonrisas de gozo por la riqueza de tu bendición.
Que mis ojos sonrían diariamente
por el cuidado y compañerismo
de mi familia y de mi comunidad.
Que mi corazón sonría diariamente
por las alegrías y dolores que compartimos.
Que mi boca sonría diariamente
con la alegría y regocijo de tus trabajos.
Que mi rostro dé testimonio diariamente
de la alegría que tú me brindas.
Gracias por este regalo de mi sonrisa, Señor.
Amén.
Oración
para aprender a amar. Madre
Teresa de Calcuta
Señor, cuando tenga hambre, dame alguien que necesite comida;
Cuando tenga sed, dame alguien que precise agua;
Cuando sienta frío, dame alguien que necesite calor.
Cuando sufra, dame alguien que necesita consuelo;
Cuando mi cruz parezca pesada, déjame compartir la cruz del
otro;
Cuando me vea pobre, pon a mi lado algún necesitado.
Cuando no tenga tiempo, dame alguien que precise de mis minutos;
Cuando sufra humillación, dame ocasión para elogiar
a alguien;
Cuando esté desanimado, dame alguien para darle nuevos ánimos.
Cuando quiera que los otros me comprendan, dame alguien que necesite
de mi comprensión;
Cuando sienta necesidad de que cuiden de mí, dame alguien
a quien pueda atender;
Cuando piense en mí mismo, vuelve mi atención hacia
otra persona.
Haznos dignos, Señor, de servir a nuestros hermanos;
Dales, a través de nuestras manos, no sólo el pan
de cada día, también nuestro amor misericordioso,
imagen del tuyo.
Alma
de Cristo.
San Ignacio de Loyola
Alma de
Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
¡Oh, buen Jesús!, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de Ti.
Del maligno enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame.
Y mándame ir a Ti.
Para que con tus santos te alabe.
Por los siglos de los siglos. Amén.
Ven
Señor y toma.
San Mauro
Desde que mi voluntad,
está a la tuya rendida
conozco yo la medida
de la mejor libertad.
Ven Señor y toma,
las riendas de mi vida
de tu mano me fío
y a tu mano me entrego
que es poco lo que me niego
si yo soy tuyo y vos mío
A fuerza de amor humano
me abraso en amor divino.
La santidad es camino
que va de mi a mi hermano
Me dí sin tender la mano
para cobrar el favor
me dí en salud y en dolor
a todos, y de tal suerte,
que me ha encontrado la muerte,
sin nada más que el amor
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